Sin ánimo
de parecer Mercedes Milá, me han pedido que haga una entrada en el blog sobre
este tema, ¿Todo el mundo orina en la ducha?
Yo creo que puede ser un buen experimento sociológico, más
que fisiológico. Está claro que todo el mundo lo hace o al menos lo ha hecho
alguna vez, entonces, partiendo de esta base, podríamos dividir a las personas
entre las que lo admiten y las que no lo admiten.
Dentro de la categoría de los que lo admiten, nos
encontramos con el que lo cuenta a toda la comunidad como algo completamente
normal, a este ser, no le avergüenza nada, es él mismo el que arranca con la
conversación, incluyendo esta práctica, obviamente, también hay variantes de influencia
como el entorno en el que se encuentre (familiares, amigos…) pero por lo
general, asume la situación como algo normal y no tiene de que avergonzarse.
Después nos encontramos al que lo admite. Y lo admite porque
antes, alguien ha hablado de ello. Seguramente nunca arrancaría con la
conversación pero al ver que otra persona lo hace y habla de ello incluso con
orgullo, esta persona, sin vergüenza ninguna, admite hacerlo. No entra en
detalles, simplemente hace algún comentario y deja de hablar del tema.
En el grupo de los que no, también nos encontramos con dos
categorías. El que niega hacerlo y el que suelta una opinión negativa sobre
esta práctica.
Todos sabemos que alguna vez lo ha hecho, en la intimidad,
cada uno hace lo que le avergüenza hacer en público. Nadie le presiona en
demostrarlo, simplemente se comenta el mito de que todo el mundo lo hace y se
recuerda la conversación aquella de Mercedes Milá. Como en otros casos, aquí ya
no influye demasiado el entorno. La conversación ya ha sido puesta encima de la
mesa, a si que, se entiende un entorno familiar. Esta persona simplemente no se
siente cómoda en hablar de ciertos temas, es más reservada, puede que no lo
haga a menudo o que simplemente sienta vergüenza de admitirlo.
Y por último, tenemos a las que lo critican. Pues… estos
seguro lo hacen! Es más, estos son los que no solo lo hacen en la ducha de su
casa. No, no. Estos se mean incluso en las piscinas públicas! Yo tengo una
teoría al respecto. Creo que ellos fueron los culpables de difundir el rumor
del líquido rosa que aparece supuestamente después de marcar tu territorio de
nado. Ellos lo saben, saben que no sucede nada pero una autoridad superior les
ha pedido que tienen que seguir difundiendo el mito. Por eso disimulan…
